sábado, 14 de febrero de 2026

Historia IA de San Valentin: Manolo y los tres entes.

Hoy es 14 de Febrero, San Valentin, y en lugar de cartas mias y demas, he decidido hacer una historia por Ia sobre Manolo( que nos dejo en octubre pasado) y los tres entes( sabran de ellos por la anterior historia IA reciente)  
Obviamente tambien pasaria en un mundo paraelo. Aunque la trama transcurre en el 2011. Inclui datos reales como los resultados del CD Llosa y del Enguera.  Ademas de un breve cameo al final de Jaime Maroto, que para ese entonces tendria 22 años.  En fin. Os dejo con la historia Ia. Dedicada a mi ex maestro Manolo en su memoria, que en paz descanse 😔


Aquella mañana del domingo 13 de febrero de 2011, el frío en Navalón no era una broma. El viento soplaba entre las encinas con ese silbido que solo se escucha en la sierra valenciana, pero dentro de la vieja casa de piedra, Casa veraniega y dominical de los Granero( familia materna) Manolo Aparicio Granero se sentía de todo menos solo.


​Manolo, con su paciencia infinita y esa mirada que parece ver más allá de lo evidente, se disponía a preparar un arroz al horno. Pero en aquella cocina, los metros cuadrados se quedaban cortos para albergar a sus tres "compañeros" de casa, acogidos desde el 2002 

Los Tres Entes en Escena

​Porondolo: Era puro nervio. Ese ente inquieto correteaba por las vigas de madera de la casa, haciendo crujir el techo. Se dedicaba a esconder las llaves de Manolo o a cambiarle de sitio el bote del pimentón justo cuando iba a usarlo. "¡Manolo, que se te quema!", gritaba con una voz que parecía el roce de dos piedras.

​Popotina: Era la ternura y el caos a la vez. Se movía con la ligereza de una mota de polvo bajo un rayo de sol. Mientras Manolo cortaba el embutido, Popotina tarareaba una melodía sin fin, llenando la estancia de un aroma extraño, como a flores frescas en pleno invierno. Era la encargada de recordarle a Manolo que la vida, pese al frío, era un regalo.

​La Madre Superiora del Convento Manola: El ente más imponente. Aparecía siempre en el rincón más oscuro del salón, con su hábito etéreo y un rosario que no emitía sonido. No hablaba mucho, pero cuando lo hacía, su autoridad hacía que hasta Porondolo se quedara quieto. Ella representaba la disciplina y el orden en el caos espiritual de Manolo. Venia cuando podia

Un Domingo Peculiar


​La leña chisporroteaba en la chimenea. Manolo, ajeno a la lógica de los mortales, mantenía una conversación a cuatro bandas mientras el vapor del caldo empañaba los cristales.
​— Manolo: "A ver, Porondolo, deja de mover la banqueta que me voy a caer con la cazuela."
— Porondolo: "¡Es que el suelo está torcido, Manolo! ¡Yo solo equilibro el universo!"
— Popotina: "Huele a gloria, Profesor... ponle un poco más de azafrán, que el color de la alegría es el amarillo."
— Madre Superiora: (Con voz profunda) "Manolo, recuerda que la gula es pecado, pero un domingo en Navalón es casi una bendición obligatoria. Procede, pero con tiento."

​Manolo sonreía. En aquel 2011, mientras el mundo exterior se preocupaba por la crisis y las noticias, en su refugio de Navalón se libraba una batalla mucho más importante: la perfecta cocción de la patata y la armonía entre lo terrenal y lo invisible.

​Al sentarse a la mesa, Manolo sirvió cuatro platos. Tres se quedaron llenos, pero al final del almuerzo, el ambiente en la casa era de una paz absoluta. Los entes se calmaron, el viento de febrero amainó y Manolo, cerrando los ojos frente al fuego, supo que mientras tuviera a Popotina, Porondolo y la rectitud de la Madre Superiora, jamás pasaría frío en el alma.

La comida estaba servida, pero el aire en la cocina de Navalón se volvió repentinamente denso. Porondolo, en un alarde de malicia juguetona, había aprovechado un descuido de Manolo para verter medio frasco de una salsa picante infernal que habían traído de Enguera en su última visita a la villa natal del profesor. Aquel mejunje, una receta secreta de un callejón enguerino, prometía "despertar a los muertos", y Porondolo se tomó la promesa al pie de la letra.
​Al primer bocado de la paella, Manolo sintió que el volcán del Teide se mudaba a su garganta.

El Incendio y el Recuerdo


​Manolo, con la cara roja como un pimiento y los ojos lacrimosos, soltó la cuchara. Popotina revoloteaba asustada abanicándole con sus manos etéreas, mientras la Madre Superiora observaba la escena con una severidad que habría helado la sangre a cualquiera que no fuera un ente.
​— Manolo: (Jadeando) "¡Por los clavos de Cristo, Porondolo! ¡Esto no es arroz, es lava de Enguera!"
— Porondolo: (Riendo desde lo alto de una viga) "¡Es para que espabiles, Manolo! Que mañana es San Valentín y tienes la sangre más espesa que el chocolate de las monjas."
​El nombre del santo cayó en la sala como una losa. Manolo bebió un trago largo de vino tinto para apagar el fuego y, de repente, su mirada se perdió en las llamas de la chimenea. El picante le había abierto no solo los poros, sino también los recuerdos.
​— Manolo: "San Valentín... Hace exactamente diez años, en 2001, juré que no volvería a celebrar esa pantomima comercial."

​La Última Experiencia Romántica (Febrero de 2001)

​Los tres entes se quedaron quietos. Hasta la Madre Superiora se acercó un poco más, intrigada por la vulnerabilidad del profesor.
​"Fue en Valencia," comenzó Manolo con voz ronca. "Ella se llamaba Leonor. Era una mujer que olía a libros viejos y a jazmín. Aquel 14 de febrero quise ser el caballero que Enguera esperaba de mí. Alquilé un coche, compré un ramo de rosas que costaba más que mi biblioteca y reservé en un restaurante donde los platos eran grandes pero la comida invisible."
​Manolo suspiró, el picante de Porondolo ya era solo un leve hormigueo comparado con el de la memoria.

​El desastre: "A mitad de la cena, mientras intentaba recitarle un poema místico, aparecieron ellos por primera vez. No como ahora, sino como sombras confusas. Porondolo decidió que era buena idea volcarle la copa de vino tinto sobre su vestido blanco inmaculado. Popotina empezó a reírse de una forma que solo yo oía, haciéndome parecer un loco que hablaba solo. Y la Madre Superiora... bueno, ella se manifestó detrás de Leonor con una cara de juicio final que me hizo tartamudear."

​El final: "Leonor me miró como si yo fuera un paciente escapado de un sanatorio. Se levantó, me dijo que 'mi mundo era demasiado concurrido para ella' y se fue bajo la lluvia. Me quedé solo con la cuenta, tres sillas vacías que no estaban vacías, y un ramo de rosas marchitas."

El Consuelo de los Entes

​El silencio en la casa de Navalón era absoluto. Popotina se posó suavemente en el hombro de Manolo, dejando un rastro de aroma a jazmín (quizás para compensar el recuerdo).
​— Madre Superiora: "Manolo, el amor humano es fugaz y desordenado. Nosotras(se refiere a ella y a Popotina) somos eternas. Además, esa Leonor no hubiera aguantado un invierno aquí arriba."
— Porondolo: (Bajando de la viga, un poco arrepentido) "Bueno... al menos la salsa de Enguera te ha quitado la melancolía de golpe, ¿a que sí?"
​Manolo miró a sus tres acompañantes. Eran su cruz y su delicia, su familia invisible en aquel domingo de 2011. Se levantó, limpió el plato de paella saboteada y sonrió de medio lado.
​— Manolo: "Tenéis razón. Mañana es San Valentín y, por lo menos, sé que nadie me va a tirar el vino... a menos que lo hagas tú, Porondolo." Provocando la risa de todos los presentes, acabando riendose tambien el propio Manolo.

Manolo terminó de recoger los restos de la paella volcánica mientras el eco de sus palabras aún vibraba en las paredes de piedra. Pero su mente, siempre conectada a sus vivencias pedagógicas, saltó de su propia desventura romántica a las anécdotas del Colegio de Educación Especial Pla de la Mesquita, en Xàtiva, donde el amor y la voluntad tomaban formas mucho más puras y, a veces, cómicas.

El Recuerdo de Xàtiva: Ferran y Clara

​— "Si creéis que lo mío fue un desastre," dijo Manolo secándose el sudor del picante, "deberíais haber visto a Ferran. Aquel chico tenía un corazón que no le cabía en el pecho, y todo ese corazón latía por Clara. Para impresionarla, no se le ocurrió otra cosa que intentar emular a un galán de cine clásico en medio del patio, bajo la mirada atenta de Juan Carlos, que fiscalizaba cada movimiento con su habitual curiosidad."

​Manolo rió al recordar a Ferran intentando declamar unos versos mientras Juan Carlos, con esa sinceridad aplastante que le caracterizaba, le interrumpía cada dos por tres para preguntarle si el amor "se comía con pan o con cuchara". Ferran, impertérrito, terminó tropezando con un balón de gimnasia justo cuando le entregaba a Clara una tarjeta hecha a mano que decía: «Eres más bonita que un almuerzo de viernes».

​— "Al final," concluyó Manolo, "Clara le dio un beso en la mejilla y Juan Carlos sentenció que el amor era 'muy cansado'. Tenía razón.añadia el profesor enguerino sobre lo que dijo su alumno.

La Sorpresa de los Entes: Un San Valentín Místico

​Los tres entes, conmovidos por la soledad compartida de Manolo y la ternura de sus historias en el Pla de la Mesquita, decidieron que el 14 de febrero de 2011 no sería un día de melancolía. Mientras Manolo dormitaba una breve siesta en el sillón de orejas, el salón de la casa de Navalón se transformó.
​La Madre Superiora tomó el mando. Con un gesto de su mano incorpórea, ordenó el desorden de libros y papeles de Manolo, creando un círculo de protección y paz. Popotina empezó a materializar pequeñas luces flotantes, como luciérnagas de invierno, que desprendían un calor dulce, no como el de la salsa de Enguera, sino como el de un abrazo. Porondolo, por una vez, se mantuvo útil: rescató del desván un viejo gramófono que llevaba décadas mudo.

​Cuando Manolo despertó al atardecer, no reconoció su propia casa:

​La Mesa del Banquete Etéreo: No había comida física, pero sí un aroma a bizcocho recién hecho y a la colonia que usaba su madre. Era un banquete de sensaciones.

​El Concierto de Sombras: Porondolo había logrado que el gramófono girara sin necesidad de aguja, reproduciendo una melodía que mezclaba los sonidos del monte de Navalón con una suave habanera.

​El Regalo de la Madre Superiora: Sobre la mesa, apareció un pergamino antiguo. No era una carta de amor humano, sino una "Bula de Amistad Eterna". En ella, con caligrafía gótica, se leía: «Benefactor, no busques en el pasado lo que tienes en el presente. Los vivos se van, pero los que nunca han muerto, nos quedamos».

El Final del Domingo

​Manolo se levantó, caminó hacia la ventana y vio cómo la luna de febrero iluminaba los campos de Navalón. Se sintió extrañamente pleno. Ya no le dolía el recuerdo de Leonor, ni el picante de la salsa de Enguera, ni la torpeza de Ferran en Xàtiva.
​— "Bueno," dijo Manolo mirando a los rincones donde sabía que ellos acechaban. "Habéis conseguido que un profesor de Enguera se quede sin palabras. No es poco logro."
​Popotina soltó una risita cristalina, Porondolo dio una voltereta en el aire y la Madre Superiora asintió con una dignidad casi divina. 

Aquel San Valentín de 2011, Manolo Aparicio Granero comprendió que en su casa de Navalón nunca habría sitio para la soledad, porque su "familia" era de las que no necesitaban billete de vuelta.

Manolo y los entes en el Levante

La noticia no tardó en saltar las vallas de piedra de Navalón. Aquella noche de domingo, los pocos vecinos que quedaban en la aldea —acostumbrados al silencio sepulcral de la sierra— se detuvieron en seco al pasar por la puerta de Manolo. Unas luces azuladas y cálidas bailaban tras los cristales, y se oía una música que no era de radio, sino algo que parecía brotar de las mismas vigas de la casa.
​— "Mirad a Manolo", decía una vecina ajustándose el pañuelo, "ahí sigue con sus cosas. Pero hoy la casa brilla distinto".
— "No está solo", respondió el cartero jubilado con una sonrisa cómplice. "Manolo tiene tres cuidadores muy curiosos. Son de los que no comen, pero vaya si dan que hablar".

​​La Crónica en el Diario Levante-EMV

​El lunes 14 de febrero de 2011, los quioscos de La Costera y la Canal de Navarrés amanecieron con el ejemplar del Levante-EMV. Entre las noticias locales y las esquelas, una pequeña columna firmada en la sección de "Crónica Social y Comarcas" llamó la atención de todos.

MAGIA EN LA SIERRA Y ÉXITO EN EL CAMPO

Navalón: El misterio de la casa de Aparicio: Vecinos de la pedanía reportan "fenómenos luminosos" y música de gramófono en la vivienda del profesor enguerino Manolo Aparicio. Los lugareños hablan de "tres figuras" que custodian al docente, dándole a la aldea un aire místico este San Valentín.

FUTBOL 
REGIONAL PREFERENTE GRUPO III

CD Llosa: Victoria épica en 'El Sequiol': 

El CD Llosa se impone con un contundente 3-0 al CD Torrent manteniendo su liderato imparable en la categoría. La afición celebró por todo lo alto en una tarde de sabado para el recuerdo. Los de Miguel Angel Diestro son lideres con 48 puntos, uno mas que el Alberic,segundo con 47 y 2 sobre el tercero,el Muro CF con 46.

CD Enguera: El orgullo de la Villa: 
El Enguera logra sacar un valioso punto en un partido de infarto, empatando 1-1 en su desplazamiento a Alginet. Punto dedicado a todos los enguerinos que, como Manolo, llevan el nombre del pueblo allá donde van.
Siguen en puestos de descenso ,en la antepeultima posicion con 13. Lejos de los 22 del Ontinyent B, que ocupa la ultima posicion que da la salvacion, que es el objetivo de los enguerinos.

La Reacción de Manolo


​En el bar de Navalón, Manolo leía el periódico mientras mojaba un trozo de pan de pueblo en el café. Al llegar a la nota sobre su casa, soltó una carcajada que hizo que Porondolo (invisible para el resto) diera un salto sobre la barra y derramara un poco de azúcar.
​— "Mira, Madre Superiora, ya somos famosos", murmuró Manolo señalando el papel. "Dicen que sois mis 'cuidadores curiosos'".

​La Madre Superiora, que flotaba cerca de la vitrina de los torreznos, hizo un gesto de desdén con la cabeza, aunque en el fondo le complacía que el orden de su convento espiritual fuera reconocido por la prensa. Popotina, emocionada, empezó a hacer que las servilletas de papel del bar se doblaran solas en forma de flores, dejando a los parroquianos boquiabiertos.

​Manolo cerró el periódico. El CD Llosa había ganado otra vez en una temporada historica, el Enguera seguía buscando sin mucha suerte la permanencia, y él tenía la mejor compañía que un hombre podía soñar: una que no necesitaba salir en las fotos para estar presente en cada bocado de su vida.

La Desilusion de Ferran:  Un inoportuno cuarteto amoroso.

Siete días después de aquel San Valentín místico, el sol de febrero empezaba a calentar las piedras de la fachada. Manolo, sentado en el umbral de su casa en Navalón, sostenía una copa de vino de la tierra. A su lado, aunque ningún vecino pudiera verlo, Porondolo intentaba mantener el equilibrio sobre el borde de la mesa, Popotina jugaba con los reflejos de la copa y la Madre Superiora permanecía erguida, como una columna de fe inamovible.

​— "Por el CD Enguera, por la temporada sorpredente del Llosa y porque mis chicos del Pla de la Mesquita encuentren siempre el camino", brindó Manolo en voz alta, alzando la copa al cielo azul de la sierra.

El Enredo de Xàtiva: Un Corazón en Apuros

​Pero Manolo no podía evitar soltar una risilla al recordar las últimas noticias que le habían llegado del colegio. La semana había sido intensa en lo que a "asuntos del corazón" se refiere.

​— "Pobre Ferran," le comentó Manolo a Popotina. "Él, con su tarjeta de 'almuerzo de viernes', pensaba que tenía el camino libre.

 Pero resulta que Clara es una mujer de mundo. Me han dicho que Ferran está en un mar de dudas porque Clara no solo le sonríe a él, sino que también le ha echado el ojo a Juan Carlos... ¡y al bueno de José Martínez Maroto!"

​Porondolo soltó una carcajada estridente.
— "¡Eso es un torneo de caballeros, Manolo! ¡Una liza de amor en toda regla!", gritó el ente mientras hacía malabares con unas aceitunas.

​— "Lo de Juan Carlos lo entiende," continuó Manolo, "porque tienen esa complicidad del patio. Pero lo de José Martínez Maroto ha dejado a Ferran descolocado. Dice que contra esa elegancia no puede competir. El amor en el Pla de la Mesquita es más complejo que la metafísica que intento enseñaros a vosotros."

Un Encuentro Generacional

​Mientras Manolo reía imaginando el lío amoroso de sus alumnos, el sonido de unos pasos juveniles sobre la grava le hizo levantar la vista. Por el camino que cruzaba frente a su puerta, caminaba un chaval con paso decidido, desprendiendo esa energía de quien tiene todo el futuro por delante.
​Era un jovencísimo Jaime Maroto. Al pasar frente al profesor, se detuvo un momento y se ajustó la mochila.
​— "¡Buenos días, Manolo!", saludó el muchacho con una sonrisa franca.
— "Buenos días, Jaime. ¿Vas hacia el pueblo?", respondió el profesor con afecto.
— "Sí, a dar una vuelta. ¡Menudo día se ha quedado!", dijo el joven antes de seguir su camino con ligereza.
​Manolo se quedó observándolo mientras se alejaba. La Madre Superiora se inclinó hacia el oído de Manolo, con su voz de pergamino antiguo:
— "Ese joven lleva un apellido que dará mucho que hablar en estas tierras, Aparicio. El destino tiene hilos muy largos."

El Cierre del Domingo

​Manolo asintió. Se terminó el vino, sintiendo la calidez de sus tres cuidadores a su alrededor. El periódico Levante-EMV de la semana anterior seguía sobre la mesa, ya un poco arrugado, recordando las victorias deportivas y el misterio de su casa.

​— "Bueno," dijo Manolo levantándose y sintiendo el peso de la sabiduría y la paz de Navalón. "Ferran sobrevivirá al desamor, Clara seguirá siendo la reina del Pla de la Mesquita, y nosotros... nosotros seguiremos aquí, vigilando que el mundo no se olvide de soñar."
​Popotina hizo que una suave brisa despeinara a Manolo, Porondolo le robó el último trozo de queso y la Madre Superiora dio por finalizada la sesión cerrando la puerta con un chasquido invisible.

Fin

Esto es la historia IA por esta fecha. Que ojala los que tengan la suerte de estar con la persona que os gusta puedan estar muchisimos años. Los que no, algun dia, sigan buscando a la persona que os complemente.

Y ojala que esta historia le haya servido de homenaje a mi fallecido maestro de Enguera, como dije al principio nos dejo el pasado octubre del 2025, con 68 años. En la historia tendria 52/53, de hecho originalmente la imagen de Manolo era asi

Un poco perdon por quitar el pie izquierdo, dalio asi al ponerle en la entrada del colegio( no lo habia del maps de antes del 2013, es lo que habia) y basicamente con el Inshot puse de una de las fotos que tengo de el de cuando era mi maestro.

No sera la ultima vez en este año que hablare de el. El 2 de Junio cuando se cumplan 15 años del viaje a Terra Mitica estara en el relato por obviamente su labor y lo que los mas veteranos del blog sabran. 

Y el 1 de Noviembre actualizare lo que hice el 1 de noviembre pasado con el( ojala que sea el unico conocido en poner, pero es complicado, ojala solo tenga que poner de alguien nuevo al propio Manolo, pues supe de su fallecimiento poco despues de haberlo publicado)

Que ojala esta historia hecha con el gemini haya sacado risas y sonrisas y que deje claro que lo hice con el cariño que le tenia y el tenia conocimiento de ello en vida.

Hasta la proxima entrada. Siempre Manolo.

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